Dispón tres alturas y tres diámetros, unidos por un hilo conductor —color, material o aroma— sobre una bandeja compartida. Esta composición sencilla equilibra peso visual, permite rotaciones rápidas entre estaciones y mantiene una lectura clara incluso en espacios pequeños o muy transitados.
Unifica diferentes piezas con etiquetas artesanales, cordeles de yute o tapas pintadas del mismo tono. Son gestos mínimos que ordenan el conjunto, facilitan identificar mezclas, y refuerzan la narrativa material, sin borrar la personalidad única de cada recipiente rescatado.